En cada sesión que tengo con mis clientes o con mi estupendo coach obtengo un potente aprendizaje que me impulsa como un cohete hacia adelante .
Hoy comparto uno de ellos recién salido del horno (¿os llega el olor? uhmmm…, riquísimo, delicioso). Tiene que ver con cómo entiendo yo el Coaching. Y es que para mí es algo más (mucho más) que una herramienta que mejora un rendimiento o que ayuda a obtener un objetivo. Es una manera de ser, de pensar, de estar en el mundo, de relacionarse, de observar.
¿Qué aspecto destaco de una relación de Coaching?
En Coaching nos gusta, y además es importante, reflexionar sobre el aspecto fundamental, sobre lo más valioso que hayamos aprendido después de haber realizado un trabajo (la perla). Yo siempre termino así mis sesiones. Es otro apoyo para continuar “elevando la conciencia”, el conocimiento que tengo sobre mí misma.
Mi perla de hoy es sobre la propia relación.
Cuando una persona entra en una relación de Coaching, trabaja codo a codo con su coach, superando retos, alcanzando cimas, cayéndose y levantándose, diseñando estrategias y llevándolas a cabo junto con él, en una relación exquisita de lujo, de confort, de desafío y apoyo, de confianza y de admiración total y absoluta.
Y dentro de esa relación de total respeto una persona saca lo mejor de sí misma. El poder de una relación de Coaching no se limita a este efecto, sino que esta relación se convierte en un listón, en un tamiz, en una referencia muy concreta y cotidiana que puedo extrapolar y aplicar al resto de mi vida.
¿Cómo son las otras relaciones que mantengo?.
Observa:
¿Cómo son las relaciones en las que obtienes lo mejor de tí? ¿Qué tienen que las hace tan poderosas?
Piensa en alguna relación actual, o en alguna que hayas tenido hace tiempo, o en una persona que haya sido o sea muy importante para ti, que te impulse, y describe cómo es esa relación, cómo te sientes tratado, qué hay ahí importante para ti. (Se sugiere abundancia en la descripción,
, que estamos elevando la conciencia para tomar mejores decisiones.)
Entonces, ¿qué sucede cuando se comportan así contigo? Y ¿qué sucede cuando tú tratas así a otras personas?
Ahora, con esta nueva información que has obtenido, este conocimiento recuperado sobre lo que realmente es importante para tí, ¿cómo puedes aplicarlo en otras relaciones que mantienes actualmente o en otras áreas de tu vida?
Y ¿qué es lo siguiente que vas a hacer? Adelante, abre la puerta… el miedo desaparece.
Si te apetece, puedes escribirme y comentarme cuál es tu perla. Será un honor recibir tu sabiduría.
Nos vemos.